Semana del parto respetado: en Buenos Aires se producen más del 100% de cesáreas recomendadas por la OMS.

En un año, se registraron 544 nacimientos en todo el país que no recibieron ningún tipo de atención por parte de médicos, parteras, enfermeras u otro/a agente sanitario. A su vez, otros 431 nacimientos a nivel nacional (107 en el Gran Buenos Aires) fueron atendidos por “comadres”, acompañantes familiares o extrafamiliares no profesionales.

 

En el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado que se celebrará desde el 13 al 19 de mayo bajo el lema “El poder de parir está en vos”, es fundamental conocer y visibilizar la ley Nº 25.929 de parto humanizado que protege a las personas gestantes frente a este tipo de violencia”. Y una opinión sobre el concepto de “violencia obstetricia”.

Muchas de las muertes de los recién nacidos y de sus madres pueden prevenirse si los chicos nacen en un lugar adecuado, donde se aseguren Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (CONE) definidas por la OMS. Las CONE constituyen recursos humanos, físicos y económicos que deben estar presentes en todos los centros e instituciones donde nacen los niños y niñas, para garantizar la mayor seguridad en la atención materno-infantil al momento del parto.

Ahora bien, al analizar distintas estadísticas nacionales, aparecen algunos indicadores preocupantes. Por ejemplo, en un año, se registraron 544 nacimientos en todo el país que no recibieron ningún tipo de atención por parte de médicos, parteras, enfermeras u otro/a agente sanitario. A su vez, otros 431 nacimientos a nivel nacional (107 en el Gran Buenos Aires) fueron atendidos por comadres .

 

Cesáreas : La advertencia de la Organización Mundial de la Salud

Según la OMS, el término “trabajo de parto que no progresa” ha pasado a ser una de las principales indicaciones de cesárea. En ese sentido, hay una creciente preocupación porque en muchos casos ese tipo de intervenciones quirúrgicas se realiza demasiado precozmente. “Aunque permite salvar vidas humanas, la cesárea a menudo se practica sin que existan indicaciones clínicas, lo cual pone a las madres y a los niños en riesgo de sufrir problemas de salud a corto y a largo plazo”, alertó el organismo dependientes de las Naciones Unidas durante una de sus declaraciones, en que también destacó lo importante que es centrarse en las necesidades de los pacientes, caso por caso[1].

Teniendo en cuentas los parametros sanitarios internacionales, ley de Parto Humanizado que fue sancionada hace 15 años en la Argentina garantiza a cada madre, padre y recién nacido/a una serie de derechos elementales: respeto a los tiempos, la no discriminación; la preservación de la intimidad; recibir toda la información necesaria, en un lenguaje claro, sobre el estado y la evolución del parto y del bebé; poder elegir a la persona que acompañe a la madre en el trabajo de parto, el parto y el posparto; conocer los beneficios de amamantar y los efectos negativos del tabaco, el alcoholy las drogas.

Una mirada de lo que ocurre es la diferencia entre lo que la Organización Mundial de Salud recomienda que esa tasa debería ubicarse entre el 10% y 15% y sin embargo en nuestra provincia el promedio supera el 36%.O sea más de un 100% del parámetro del Organismo internacional.

Violencia obstétrica

La violencia obstétrica, asociada a la intervención desproporcionada e inexorablemente medicalizada del proceso natural de la condición de embarazo y del parto, imprime un mensaje poderoso de subordinación de las mujeres en razón de su maternidad. Subordinación que se da no sólo ya en el ámbito privado (en una relación de pareja violenta), en el ámbito del empleo (por la discriminación horizontal y vertical, la brecha salarial, la mayor exposición al acoso sexual) sino además por parte de las instituciones y efectores del sistema sanitario, en ocasión de la atención de la salud de las mujeres.

La violencia obstétrica no solo se relaciona con la experiencia del parto: incluye otros aspectos vinculados con los derechos sexuales y reproductivos como la anticoncepción, la planificación familiar y la menopausia.Por ello, desde el año 2014, la OMS reconoce que cuando las mujeres sufren un trato irrespetuoso y ofensivo durante el parto no sólo se viola sus derechos humanos sino que además se amenazan sus derechos a la vida, la salud, la integridad física, menoscabando su derecho a la no discriminación que, en la Argentina, es resguardado porla ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres.

Los tratados se complementan con una importante y creciente jurisprudencia sobre la violencia de género, tanto desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como desde la Corte Interamericana de Derechos Humanos. A este cuerpo normativo, se suman diversos instrumentos no vinculantes de gran trascendencia política, como la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing y los subsiguientes procesos de seguimiento, las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y las recomendaciones generales adoptadas por organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.[2]

 

 

 

 

 
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